Se avecina una oleada de despidos en la banca

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Ya hace unos meses que se viene hablando sobre la debacle que está viviendo el sector de la banca, pero no solo en términos generales sino que va a afectar seriamente a los trabajadores. Después de décadas en las que era un ámbito en el que se creaba empleo, parece que la nueva situación económico y el auge de las operaciones a través de cajeros e Internet está convirtiendo a los trabajadores en prescindibles, así que ahora que se avecinan muchos despidos es importante contar con asesoramiento legal como el de Marben Abogados.

El periodo de incertidumbre no termina, y a pesar de que el presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán, afirme que aún hay margen para que las entidades financieras logren una mayor eficiencia, todo parece indicar que se conseguiría a través de los aspectos positivos del entorno digital, lo que implica un cierre de oficinas y despido de trabajadores. Hay quienes también relacionan el clima de inseguridad internacional a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, pero aún es demasiado pronto para escandalizarse con el Brexit.

Lo que sí es un hecho es que a lo largo de 2016 se han ido llevando a cabo reducciones de plantilla. Las entidades europeas están despidiendo 4700 empleados de media al mes, lo que deja claro que es un fenómeno que afecta a otros países de la Unión, como Francia, Italia u Holanda, entre otros. Nuestros vecinos han despedido en dos meses a casa 9500 personas, de las cuales 1090 son de origen español.

En España, los grandes bancos no son ajenos a estas reducciones de plantilla y entidades como Banco Santander (1200 despidos), Caixabank (500) o Novo Banco (125). Parece que los pobres resultados están influyendo en el cierre de las oficinas físicas, que cada vez tienden más a la digitalización de los servicios, de manera que la banca tradicional pierde su sentido y su fuerza al mismo tiempo. Lo cierto es que no se preveía que la transición tuviera lugar de una manera tan brusca, aunque entidades como Caixabank está planteando prejubilar a 500 trabajadores mayores de 58 años para que esa reducción de plantilla no tenga lugar de manera tan traumática.

Pero esta reestructuración también va a afectar a aquellos trabajadores que conserven su puesto. Por ejemplo, durante la crisis financiera de 2008 en Islandia, los que mantuvieron su puesto experimentaron un descenso en su bienestar y salud, especialmente si se comparaban con aquellos que habían sido despedidos. La incertidumbre de lo que pudiera pasar convertía su puesto de trabajo en inestable, además de una mayor exigencia por parte de sus jefes, ya que se debía hacer un volumen de trabajo similar pero con menos personal.

Las empresas del sector deberán tener mucho cuidado a la hora de gestionar esta crisis si no quieren que les acabe explotando en las manos una patata caliente de esta magnitud.

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