¿Existe un ahorro en la compra de fotocopiadoras de segunda mano?

fotocopiadora usada

Comprar una fotocopiadora es uno de los imprescindibles cuando montas una empresa. Aunque existen muchas iniciativas que fomentan el ahorro de papel en favor de la preservación del medio ambiente, todavía se imprime mucha información para poder ojearla (y hojearla) con tranquilidad. Es probable que el uso de las pantallas y los dispositivos móviles, así como el auge del almacenamiento en la “nube” reduzca la necesidad de estos aparatos, pero de momento es una buena opción recurrir a fotocopiadoras usadas baratas para minimizar el impacto económico en las cuentas.

Tanto si se va dar un uso extensivo como si no, al iniciar un negocio son muchos los gastos que se deben afrontar, de modo que una buena manera de sanear al presupuesto sin tener que reducirlo en el que va destinado al personal, ya que las personas tienen sentimientos y las máquinas no.

Un clásico de las oficinas

Tradicionalmente, el lugar donde se encuentra ubicada la fotocopiadora en la oficina ha sido el lugar de reunión preferido para que los empleados hagan sus pausas a lo largo de las largas jornadas de trabajo. Si bien es cierto que antiguamente no había tanta concienciación medioambiental, es posible que los más nostálgicos sigan reuniéndose ahí. También es cierto que los jefes miran mucho más por la productividad en tiempos de crisis y se tienden a eliminar todos los factores de distracción.

El espacio de trabajo es el lugar donde el trabajador realiza la mayoría de sus funciones, de forma que es una pieza clave por la concentración y el rendimiento, y es responsabilidad de la empresa dotar a los espacios de todas las herramientas y condiciones necesarias porque el puesto de trabajo tenga las condiciones adecuadas. Ya son muchas las compañías que han tenido en cuenta estos aspectos y que, además, han incorporado a sus oficinas áreas de descanso para hacer más confortable la estancia de los trabajadores.

Dejando de lado la productividad que tan de moda está y volviendo al tema de las fotocopiadoras, no hay nada como hacer una prueba. Al fin y al cabo, la inversión no es tan grande con los aparatos ya usados siempre y cuando nos aseguremos de que su estado es el correcto y no tenemos que hacer cargo de reparaciones costosas nada más adquirirla.

También se pueden ahorrar buenas cantidades de dinero utilizando tóners y cartuchos de tinta reciclados. Una vez se gastan, se llevan a una empresa especializada que los vuelve a llenar de tinta y funcionan como nuevos. Obviamente, otra vía de ahorro es imprimir en color solo aquello que sea estrictamente imprescindible, y tratar de utilizar el blanco y negro para todo lo demás, puesto que es más económico. Cada caso es un mundo, pero desde aquí te animamos a probar con las fotocopiadoras usadas.

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